jueves, 5 de diciembre de 2013

Las Trampas Del Amor


El libro se trata de una selección de veintiséis trabajos críticos, básicamente referidos al campo literario
Gustavo Luis Carrera
La crítica documental, indagadora, asentada en fuentes comprobadas, desarrollada en función de un aparato metodológico y transparente en sus asideros teóricos, es la que me he permitido llamar la crítica universitaria.
Transcendental desarrollo de ella se ha manifestado en los imponderables Simposios de Docentes e Investigadores de la Literatura Venezolana.
Precisamente, en el ámbito estimulante y proteico de esos Simposios tuve la satisfacción de conocer a la escritora y profesora Zuliana Lilia Boscán de Lombardi. No necesité de mucho tiempo para advertir en sus trabajos analíticos la profundidad y el rigor que yo, entonces algo así como propagandista de la crítica universitaria, ansiaba compartir como doctrina con mis esforzados colegas de nuevo espíritu.
Todo lo anterior me conduce a afirmar, de entrada, que no me extraña la calificación profesional de alto vuelo que denota el libro Las trampas del amor y otros ensayos, de Lilia Boscán de Lombardi; publicado, en la colección El nombre Secreto, de las ediciones de la Universidad Católica Cecilio Acosta (Maracaibo, 2006). Se trata de una selección de veintiséis trabajos críticos, básicamente referidos al campo literario; aunque a veces deriva la autora hacia territorios culturales y anímicos -pero con el soporte de una tradición narrativa-, como es el caso del revelador texto, intensamente emotivo y particularmente tejido en elegante estilo, titulado “El pueblo wayúu; entre el mito y la leyenda”. La aproximación a la producción poética de María Calcaño (“La poesía de María Calcaño”) ostenta señales definidoras de la esencia de esta poeta zuliana verdaderamente singular; en especial su naturaleza sensible, erótica. Es patente la serenidad analítica con la cual la escritora se adentra en el pensamiento, siempre fértil, de Mario Briceño-Iragorry (“Briceño-Iragorry, un trujillano ilustre”). Sintonía analítica particular revela la aproximación a Andrés Bello (“El exilio poético de bello”). Si atendemos a lo cuantitativo, en este libro capítulo aparte representa la vasta figura de Miguel Otero Silva; ya que a su obra se refieren dos ensayos. Mención especial merecen los textos más hermosos del libro, los dedicados a Cervantes y al Quijote (“El sueño de Don Quijote”, “Visiones y encantamientos en la cueva de Montesinos”). Resulta evidente el esfuerzo interpretativo que significa destacar, sustentar y promover algún nuevo enfoque sobre el libro más comentado de la lengua española.
Y así podría continuar la fecunda pesca analítica en aguas profundas. Pero baste con rematar con las palabras del epílogo construido por el sutil escritor Enrique Arenas:
Se intenta, en este libro, la revelación, la visión de un universo generalmente mítico, místico, simbólico o metafísico”; todo ello, podemos agregar, con demostración ostensible de una combatiente vocación analítica. Al final, nos queda el sabor incomparable de ratificar, en la distancia, la existencia de un espíritu afín, de una profesional rigurosa, de una notable creadora de crítica universitaria reveladora, elegante y sugerente. ¡Albricias!
*Válvula: “Fuerza es reconocer que la crítica y el ensayo son, junto a la poesía y a la narrativa, el tercer punto de apoyo del triángulo de la creación literaria”

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La Gaviota


La novela La Gaviota de Sàndor Màrai (1900-1989) es una reflexión profunda sobre la identidad del ser y sobre la condición humana en general. ¿Què somos? El autor dice que la humanidad està hecha de seres repetidos, en serie, y solo hay un matìz, la personalidad de cada uno, que los hace diferentes. “Uno piensa que fue creado como ejemplar único, y de repente un dìa se entera de que es una copia normal y corriente; en alguna parte existe un modelo que la naturaleza va copiando con indiferencia y maestrìa, repitiéndolo mecánicamente a lo largo del tiempo……El cuerpo ,si, es igual, pues del cuerpo existen varios ejemplares en la tierra, del cuerpo de Ili y también del mìo. Ojos, orejas, labios, cràneo, no son mas que utilerìa que la naturaleza crea y esculpe a diario, a cada momento, en su taller eterno lleno de moldes, en millones y millones de variantes, pero según el mismo patrón…….Hay que resignarse a la idea, por muy hiriente que resulte, de que Dios no ha inventado un modelo único para cada uno de nosotros, sino que repite uno creado hace tiempo” Lo que nos hace diferentes es , además, el alma. El autor afirma “Yo se que mi alma es distinta”…. “No, el hombre es impotente en su cuerpo. Solo su alma puede discutir con Dios”. En la novela la historia es la relación que se entabla entre un alto funcionario ministerial y una hermosa joven finlandesa que tiene un asombroso parecido con la única mujer que èl había amado, fallecida años atrás. La novela se mueve entre lo real y lo onírico . ¿Es real la figura de Aino Laine . Van juntos a la Opera, hablan durante varias horas en el apartamento de èl, ella le cuenta su historia y la razón de estar en Hungrìa, es un diálogo muy profundo y filosófico y al final, a pesar de los intentos que èl hace paraqué se quede a su lado, ella se aleja y vuelve a quedar sumido en la soledad. “Cierra la ventana. Continùa de pie, desorientado en la habitación en sombras, pensando que jamàs se ha sentido tan solo. Pero a la vez nota sobre el hombro una mano, la misma que guía el vuelo de las gaviotas y los pasos del hombre. Y recorre la estancia oscura a ciegas, como si alguien guiara sus pasos ”.Al final queda la ambigüedad con respecto al personaje femenino. En cierto momento y por una situación concreta se puede pensar que no es solo la estudiante que està en busca de una beca y de trabajo sino que puede estar vinculada con los hechos políticos que ocurren en el marco de la Segunda Guerra mundial que es el escenario historico de esta novela. ¿Podrìa ser una espìa? Se acercò al Funcionario sabiendo quien era para buscar información que luego transmitirìa a otras personas? ¿Es real o es todo un sueño? La sensación de una mano en el hombro deja la puerta abierta a la imaginación. Pudo ser un fantasma o un espíritu que llegó inesperadamente y se fue acompañada por el mismo misterio. Esa línea delgada entre la realidad y el sueño, entre lo verdadero y lo fantástico la recorre el autor a lo largo de profundas reflexiones donde el gran tema es el amor, la vida y la muerte.
Esta novela fue publicada por primera vez en 1943 y confirma la grandeza de este escritor puesta de manifiesto en otras novelas como El último encuentro, Divorcio en Buda, La hermana, La amante de Bolzano y otras mas, escritas todas con una prosa deslumbrante y altamente poética con la que describe situaciones y trata temas inquietantes sobre la tràgica condición del ser humano abrumado por la angustia de vivir y de morir.


domingo, 13 de octubre de 2013

Poesía y los jirones de la existencia

Artículo publicado por el Dr. Ricardo Gil Otaiza en la edición de El Universal del 11-10-2013

Termino de leer Puerto de sombras. Antología poética 1989-2009 (El Aleph, 2012), de la poeta zuliana Lilia Boscán de Lombardi (que llega a mí de manera azarosa por bondad del rector Ángel Lombardi) y he quedado profundamente impactado con la hondura de su propuesta; con ese discurrir desde la ontológico y la memoria que buscan indagar en donde yacen las más sutiles emociones. Logra la autora explorar con acierto en su propia intimidad, hasta hallar los claroscuros propios de quien ha transitado un camino y hace el balance de lo acontecido con un dejo de nostalgia; como si en ella anidaran las sombras de un pasado que de pronto regresan al presente para así zanjar viejas (y nuevas) heridas.

Conforman el volumen varios textos que alcanzan una misma cima literaria desde sus profundas diferencias estéticas.
Poemas de soledad; Voces; Surco de origen; En el corazón del vértigo; Desde el signo que me nombra y Letra herida, indagan en el alma humana, hacen el rastreo de lugares y de cosas para constituir una sonoridad que sólo es posible hallar en la intimidad, en la ingrimitud del "yo", hasta alcanzar la completud de un verso que se hace así mismo desde el dolor, desde las sombras de lo existencial y se interna en los sueños de la vigilia de quien encuentra el sentido del día a día en el cotejo con la memoria. Nadie como Boscán de Lombardi para auscultar en los recodos de la nada, en las sombras, en los intersticios del silencio que se hace realidad en la medida que logra erigir una plenitud que se hace así misma a través de la nostalgia por lo vivido y lo dejado. Nos dice perpleja: "Sonámbulos, casi a ciegas,/buscamos huellas pasadas,/perseguimos nuestras sombras/y alejamos el olvido".

Indaga la autora en la poética filosófica y azuza en los lectores grandes certezas e iguales incertidumbres. No podemos ser indiferentes frente a la propuesta de esta poeta zuliana, que toca nuestra sensibilidad hasta el punto de sumergirnos en una nada sólo posible desde la exactitud de unos versos rayanos en la perfección. Poseen sus textos una fuerza incontenible y arrolladora, un magnetismo que nos atrapa desde la primera página hasta conducirnos de manera inexorable a recorrerlos todos, a disfrutar de sus abismos, de su lúgubre sentido de la realidad, de sus espacios plenos de imágenes que evocan la infancia, las casas, la naturaleza y la vida familiar.

Los fantasmas del padre y de la hija recorren estas páginas y las impregnan de dolor, de dulce desvarío, de vaga melancolía que intenta recuperar la memoria de una felicidad rota de manera inexorable hasta convertirse en tragedia, en punzada infinita, en dolor eterno que se hace consuelo a través de la palabra y del verso. Ya nada podrá recuperar el tiempo ido, la alegría de antes, la ilusión de un devenir trazado para ser vivido desde la felicidad y no desde la nada de la muerte y del olvido. Insiste Boscán de Lombardi en hacernos testigos de la desventura del devenir humano, de sus conspicuos percances, de las jugarretas de un destino que no descansa hasta hacernos presas de sus iniquidades y de sus pérfidos azares. Pero ella no desmaya, no se rinde frente a la adversidad: y la reta, la llama para que de su rostro, la interpela desde el verso en donde es dueña absoluta de sus frágiles designios, para luego caer abatida con el corazón herido en medio de la nada: "Como un ciervo herido/que corre en la espesura/quise alejarme/con el corazón sangrante".

Cierro este volumen con la extraña sensación dicotómica de lo sagrado y lo metafísico; como si desde el verso pudiésemos "conjurar" el dolor para renovarlo, para volver sobre él; como si no nos bastara con la dura realidad y regresáramos a ella desde el recuerdo para librar la cruel batalla de la finitud y la inmortalidad, de la vida versus la vida; del yo frente a nosotros mismos: "Regreso del exilio/de tu ausencia,/mi dolor está cautivo/en la memoria,/es mi dolor/y no quiero que se vaya". Que no se vaya y nos replique desde la página y nos recuerde mil veces que somos más humanos desde la perspectiva de lo abstracto, del arte de poetizar, de recomponer con hilos de palabras los jirones de nuestra existencia.

jueves, 10 de octubre de 2013

V Jornadas de Investigación UNICA 2013


Es muy satisfactorio para el Decanato de Investigación y Postgrado, la realización de las V Jornadas de Investigación en el marco del Trigésimo
Aniversario (1983-2013) de nuestra Universidad.
Una de las funciones de la Universidad, y quizás la más importante, es la investigación y la generación de conocimientos que estén orientados a la resolución de problemas y signifiquen aportes para el desarrollo intelectual, científico y cultural de nuestro país.
En nuestras Universidades se privilegia la Docencia, que indudablemente, es fundamental para la formación excelente de nuevos profesionales, pero asi como el profesor se esmera en profundizar el conocimiento de las materias que dicta para el beneficio de los alumnos, de las misma manera es importante emprender la tarea de investigar sobre temas o aspectos de interés no solo regional o nacional sino de carácter universal.
En América Latina y en Venezuela, la tradición en investigación Universitaria tiende a ser débil y marginal por razones socio-históricas y culturales. En nuestro país se calcula que, apenas un 10% aproximadamente del personal universitario, hace investigaciones. De ahí la importancia de estas Jornadas que quieren ser un espacio académico para el encuentro y el debate de las ideas en pro del desarrollo de la sociedad del conocimiento. La realización de estas Jornadas cada dos años, quiere ser un estimulo para los profesores y los investigadores que han trabajado arduamente en sus investigaciones, las cuales serán leídas y debatidas durante estos dos días.
Estamos conscientes que las estructuras institucionales para la investigación tienden a ser débiles y en nuestras Universidades, muy precarias, por la falta de estímulos suficientes en todo sentido y además por el hecho de que un investigador no se improvisa, exige vocación, preparación y dedicación.
En la UNICA se hacen esfuerzos importantes para la preparación de los investigadores ofreciendo cursos dictados por prestigiosos científicos e intelectuales del país que ofrecen el conocimiento y la experiencia para beneficio de nuestros profesores. Contamos con prestigiosas revistas donde se publican trabajos de profesores-investigadores de las diversas áreas propias de nuestra Universidad y la política editorial contempla la edición de libros, algunos de los cuales, son trabajos de grado para optar al título de Doctor o Trabajos de Ascenso excelentes que han merecido la recomendación de ser publicados. A pesar de múltiples dificultades, nuestra Política Editorial se ha mantenido y contamos con más de 200 títulos publicados.
En la Universidad es constante la organización de eventos de tipo intelectual y cultural donde se muestra el talento de nuestros estudiantes y profesores en todas las áreas: Música, Arte, Literatura, Artes Audiovisuales, Publicidad, Filosofía. Es una Universidad dinámica y entusiasta que se proyecta nacional e internacionalmente. Formamos parte de la FIUC (Federación Internacional de Universidades Católicas) cuya sede está en Paris y también formamos parte de la ODUCAL (Organización de Universidades Católica de América Latina).
En la UNICA se intenta fomentar un espíritu de convivencia y armonía teniendo siempre presente la importancia de cada individuo como persona que merece apoyo, respeto y comprensión. Contamos con Cátedras Libres como la de Chiara Lubich en la que se estimula el conocimiento de su pensamiento y se insiste en la importancia de los valores éticos cristianos y ecuménicos para la mejor convivencia entre los seres humanos. Siendo una Universidad Católica, el Humanismo Cristiano es una materia del pensum de todos los programas de la Universidad que persigue la educación en valores y la formación integral del ser humano así como también tenemos otras Cátedras Libres que persiguen los mismos fines como las Cátedras Iglesia y Medios, Derechos Humanos, San Alberto Hurtado, Cecilio Acosta, solo para citar algunas.
La Universidad Católica Cecilio Acosta es una Universidad pequeña que cuenta con 5000 estudiantes pero sus Autoridades y sus profesores están empeñados en hacer de ella una Universidad cada día más productiva que tienda siempre a dar respuesta a las exigencias del mundo moderno tanto en la teoría del conocimiento así como en las innovaciones tecnológicas.
Hace poco celebramos un digno homenaje al poeta Hesnor Rivera y en este mismo mes de octubre estamos participando activamente en el Congreso Cultural realizado por el sector universitario. Igualmente estaremos realizando nuestra Jornada de Investigación Educativa dedicada a Simón Rodríguez, Paulo Freyre y Luis Beltrán Prieto Figueroa. También hay que destacar que en este mismo mes de octubre se está otorgando el Doctorado Honoris Causa al Ilustre escritor venezolano José Balza y próximamente al maestro José Vicente Abreu y como una novedad, expresión de nuestra vocación ecuménica, se le ha otorgado el Doctorado Honoris y Causa al Papa Francisco, que como ustedes saben, aparte del gran simbolismo del nombre asumido, es el primer Papa Latinoamericano.
Igualmente ofrecemos múltiples Diplomados y tenemos nuevos proyectos de Maestría como el de Educación Intercultural Bilingüe; Comunicación y Desarrollo. Mención: Gerencia de la Comunicación en organizaciones Sociales; Maestría en Ciencias de la Educación. Mención: Filosofía para niños y niñas; Maestría en Ciencias de la Educación. Mención: Ética y Responsabilidad Social, que permanecen sin ser aprobados por parte del Consejo Nacional de Universidades debido al congelamiento de programas de Pregrado y Postgrado que ha afectado a todo el sector privado durante una larga década.
Meses atrás se hizo también un homenaje al escritor Carlos Fuentes. Parte de ese homenaje es dedicar estas V Jornadas de Investigación a ese gran intelectual mexicano que forma parte de la generación de Escritores Latinoamericanos que sacudieron con sus obras, el ámbito cultural de la región y del mundo en los años 60 del siglo XX, constituyendo lo que se llamo “el boom de la Literatura Latinoamericana”. Muchos de ellos se convirtieron en ganadores del Premio Biblioteca Breve que concedía la Editorial Española Seix Barral. En la nueva novela latinoamericana se ofrece una visión de la realidad, que sin dejar de contener los problemas sociales, es poética y mítica a través de situaciones, tipos y lenguajes que trascienden los límites del local. Lo fundamental estriba, en que de una literatura documental se ha pasado a una literatura de denuncia social o de preocupaciones ontológicas y filosóficas en la que juega un papel importantísimo, más que la trama narrativa en sí, el manejo del lenguaje con el que se crea una nueva realidad, un espacio para lo real a través de un mito en el que se puede reconocer tanto la mitad oculta, pero no por ello menos verdadera de la vida, como el significado y la unidad del tiempo disperso. La novela es mito, leguaje y estructura. Al ser cada uno de estos términos, es simultáneamente los otros dos.
Carlos Fuentes es considerado uno de los grandes escritores de Latinoamérica y del mundo y es un honor que nuestras Jornadas se realicen en su nombre.
Desde el año 2003 este evento ha contribuido a la difusión y al desarrollo de investigaciones en áreas de Ciencias Sociales y Humanas y esperamos su continuación en el tiempo confiando en nuestra comunidad universitaria, no solo la de la UNICA, sino la todas las universidades regionales y nacionales que gentilmente siempre nos han acompañado.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La poesía trascendente de Hesnor Rivera


Un homenaje a Hesnor Rivera (1928-2001) es ocasión propicia para recordar al amigo y al poeta insigne, autor de una vasta obra en la que se destacan libros como Puerto de Escala (1965), Las Ciudades Nativas (1976), La Muerte en Casa (1981), Endechas del invisible (1995), solo para citar algunos.
Apuntando algunas notas de su biografía hay que recordar que nació en 1928 en Maracaibo, Sector El Poniente en Los Haticos, aunque sus padres eran oriundos de Juan Griego en la Isla de Margarita. Los estudios de Primaria los hizo en el Instituto Maracaibo que fundó y dirigió el Dr. Raúl Cuenca y los de Bachillerato los realizó en el prestigioso Liceo Baralt dirigido, primero por el Dr. Jesús Enrique Lossada y después por Eduardo Mathyas Lossada quienes tuvieron gran influencia en su formación literaria y estimularon su temprana vocación poética. Fue un lector entusiasmado y muy joven leyó a los Clásicos Españoles, de allí, que aunque la libertad para escribir fue su norma primordial, siempre mantuvo gran pulcritud formal y se aficionó a la escritura de sonetos. En el año 1948 ya publicaba en la página literaria del Diario El Nacional de Caracas y aunque empezó los estudios universitarios en la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia, allí estuvo solamente dos años y fue mucho después, cuando estudió Letras en la Facultad de Humanidades y Educación de la misma Universidad. Tuve el Honor de que fuera mi alumno en la materia Literatura Hispanoamericana Monográfica. Hablábamos mucho sobre la poesía de César Vallejo que era el autor que estábamos analizando. Se graduó en 1972 de Licenciado en Letras Hispánicas y después de ser brillante estudiante fue profesor, al ganar por concurso, la cátedra de Literatura Medieval Española, de cuyo jurado yo formaba parte. Eran los años conflictivos y difíciles de la Renovación Universitaria, con la Universidad altamente politizada, actuando los estudiantes bajo el impacto de lo que había sido el Mayo Francés. A pesar de las protestas irracionales de un grupo de la izquierda radical, Hesnor fue el ganador del concurso. Todo esto ocurrió cuando el poeta tenía 49 años, se había casado con la Comunicadora Social y Profesora Marta Colomina Reyero y habían nacido sus dos hijas Celalba y Marta Celina.
Hesnor mantuvo una gran relación con la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del Zulia, no solo por lo que se refiere a sus estudios y trabajo de profesor, sino porque esta Facultad publicó el Poemario En La Red De los Exodos en 1963 y ganó, en 1964, el Segundo Premio de Poesía en la misma Facultad con el libro Puerto de Escala concedido por un jurado constituido por los poetas Juan Liscano, Mercedes Bermúdez de Belloso y Helena Sassone y en 1967 ganó nuevamente el Segundo Premio en la misma Facultad, con el libro de poemas Superficie del Enigma en cuyo jurado estaban Juan Calzadilla, José Antonio Castro y César David Rincón. También es importante señalar que nuevamente, la Universidad del Zulia, a través de la Dirección de Cultura, publicó en 1976, Las Ciudades Nativas y en 1992 la Universidad del Zulia, en su Centenario, publicó el libro Secreto a Voces (Sonetos completos). Está pendiente una edición de las Obras Completas de Hesnor o una Antología actualizada de su obra ya que la de 1976, publicada por Monte Ávila Editores, en su colección Altazor, debe estar agotada y valdría la pena reeditarla.
Habría mucho que agregar de la biografía de Hesnor, enumerar sus múltiples premios y reconocimientos, no solo como poeta sino como periodista, los detalles editoriales de sus numerosos libros, pero sí de Premios se trata, creo que los dos más importantes que recibió fueron el premio CONAC de Poesía por Elegías a Medias en 1979 y el Premio Regional de Literatura del Estado Zulia “Dr. Jesús Enrique Lossada” Mención Poesía, otorgado por la Gobernación del Estado Zulia en el año 1992 en cuyo jurado, me honra haber estado junto a Víctor Fuenmayor y José Francisco Ortiz. Los investigadores Jesús Ángel Parra y Luis Guillermo Hernández elaboraron, con la acuciosidad y el rigor que los caracteriza, una cronología de Hesnor de suma utilidad en este rápido esbozo biográfico que he intentado hacer.
Hesnor es considerado como un renovador de la poesía zuliana actualizando la escritura poética con los aportes de las Vanguardias Europeas. Maracaibo era en aquellos años una ciudad pequeña y provinciana y cuando Hesnor leyó libros como Literaturas Europeas de Vanguardia de Guillermo de Torre, el deseo de salir de Maracaibo se hizo impostergable. Tenía apenas 20 años y una necesidad inmensa de saber y conocer las nuevas tendencias en el arte y la poesía. Así, soló con su juventud y su espíritu romántico, se fue a conocer el mundo seguramente lleno de sorpresas y poesía. Dice Otto Rincón, su gran amigo, en el Prólogo de Endechas del Invisible de la edición de 1995: “En Bogotá se enamoró y combatió el frio con un gabán ajeno, en Santiago de Chile cantó boleros con una orquesta, en Buenos Aires se hartó de bifes, en Rio de Janeiro descubrió el aspecto carnaválico del hambre, en Paris vivió al rescoldo de la ardentía sexual, en Colonia sintió de cerca, la muerte”. Fueron años de vida bohemia y de enriquecimiento intelectual y cultural. Las propuestas del surrealismo le aportaron el legado de libertad que es una característica fundamental de su poesía. Ser él mismo, escribir desde sus sentimientos, desde sus experiencias, desde su mirada oscura que escrutaba la realidad y la recreaba a su antojo en imágenes y en palabras de exquisita belleza.
Hesnor es inolvidable, no soló por la originalidad y la grandeza de su obra poética sino por la sencillez, por la calidad de su amistad, por su sonrisa perenne, porque abrazaba la vida con deleite, con pasión. Hedonista singular, amante del amor, supo con la palabra trascender todos límites y convertirse en el gran poeta zuliano, orgullo de Venezuela.
Cuando regresó a Maracaibo en 1952, después del largo viaje por toda Suramérica, con residencia de dos años en Santiago de Chile, escribió sus poemas Ciudad y Apocalípsis, que se ha considerado como el poema-manifiesto del grupo literario que fundó años después (1955) y que fue escrito y leído en la residencia de Josefina Urdaneta, quien era la conductora del grupo “40 Grados a la Sombra” (1962-1966). En enero de 1953 regresó a Colombia y en Bogotá, hospedado en la casa del poeta Juan Sánchez Peláez, escribió en una sola noche su famoso poema Silvia y fue a finales del mes de Septiembre de 1955, cuando fundó el grupo Apocalípsis acompañado de los poetas César David Rincón, Miyó Vestrini, Atilio Storey Richardson, Ignacio de La Cruz, Régulo Villegas, Néstor Leal, Alfredo Añez Medina, Ricardo Hernández y Laurencio Sánchez Polamares, así como los artistas Francisco “Paco” Hung, Rafael Ulacio Sandoval y Homero Montes, quienes se reunían en el bar “Piel Roja” de Maracaibo. Sobre el Grupo Apocalípsis Hesnor escribió: “Su fundación fue el producto del entusiasmo, del ímpetu de la fe en la magia del arte de las palabras, puestos en juegos por varios artistas jóvenes decididos a enfrentar el anquilosamiento de la poesía en el Estado Zulia y en la mayor parte del país, donde se utilizaba más como instrumento de figuración social o política, no exenta de cursilería, y como indecoroso trampolín para payasos amaestrados en las piruetas de la lisonja y de la hipocresía”.
Empezó a publicar en periódicos del país como El Nacional y Panorama y fue Ciro Urdaneta Bravo, quien era Director del Diario Panorama, el que lo incorporó como Redactor hasta 1958; más adelante en 1962, fue nombrado Secretario de Redacción de Panorama y luego, en 1965, pasó a ser Sub-Director del mismo Diario hasta 1987.
Hesnor es inolvidable. Su poesía es testimonio de su grandeza. Vestido impecablemente, recorrió el camino de la vida sediento de amor y de poesía.
Fue eso, un gran poeta y un gran amigo. Estuvimos en su casa en muchas ocasiones festivas y en reuniones intelectuales con artistas y poetas al lado de Marta y sus dos hijas.
La poesía de Hesnor es emanación del espíritu, es una canción profunda, es la ciudad y el lago, es el amor y el dolor. En sus últimos días, cuando ya la enfermedad estaba presente, me decía sonriente al saludarnos: “No me siento bien, estoy amenazado por monstruos apocalípticos que quieren acabar conmigo”. Se fue Hesnor a los 73 años. En uno de sus poemas escribió: “La valija esta lista-ya no hay tiempo ni sitio para mas nada”. Pero su tiempo no ha terminado, su tiempo es la eternidad y leer su poesía es la mejor manera de tenerlo presente y de garantizar su inmortalidad. Estrofas llenas de emoción y de afecto son las del poema Triple Elegía, dedicada a los poetas Miyó Vestrini, Atilio Storey Richardson y César David Rincón que murieron a los 53 años en un lapso de menos de tres meses, los dos primeros en los meses de Noviembre y Diciembre de 1991 y el tercero en Febrero de 1992, y dicen así:


Los tres iban sonando las piedras
Más redondas
Que se crían
En las calles de arena


Escuchaban los colores con que solían
Pintar en las paredes
El rostro de los nombre amados
Los pájaros
Que silban
En las ramas de la luz de los sueños.
El pez come tinieblas.
El rabo de serpiente del azar
En los mares.
En los dormitorios
De los trenes sonámbulos.
En la ciudad que todavía los busca
Para que los tres vuelvan a cantarle
Los himnos de pechuga plateada
Recién extraídos de la mano del lago.


Los tres iban por la orilla
De la noche de los viajes muy largo.


César con el arpa de David
Tocaba las serenatas
Que estremecían los cuatro brazos
Del corazón de la tierra.


Miyó escribia sin tomar aliento
Cartas muy parecida a los jóvenes
Sólo confeccionables con la tela maternal
De los árboles del agua
Casi roja
De los amaneceres vistos
A deshora en el patio de la casa perdida.


Atilio recolectaba hierbas
De distinto brillo
Para fabricar sin siquiera abrir los ojos
Las alas con que deben revestirse
Las lluvias
De los porvenires
Desde hace muchos inciertos.


Los tres andaban
Como sucedía a menudo mas allá
De ellos mismos.
Como siempre ahora más allá de siempre.
Como siempre más allá de ahora. Más
Allá más siempre.
Más allá de nuevo para siempre.